El  Cutback tal y cómo lo conocemos hoy, en sus versiones de tablón y tabla corta, es una maniobra que se desarrolló poco después de uno de los avances en diseño de tablas más revolucionarios de la historia del surf. La quilla.

Después de que Tom Blake hiciera sus experimentos con orzas y timones en sus tablas para intentar evitar que en las secciones más huecas la cola de las mismas perdiera tracción y se resbalara, la quilla fue evolucionando muy lentamente. La implantación de este elemento coincidió además con la reducción de peso y de tamaño de las tablas. Bob Simmons, Joe Quigg y Mat Kivlin estaban al frente de un nuevo movimiento que hacia finales de los 40 cambiaría la forma de surfear las olas para siempre.

Durante sus visitas a Hawaii, compartían olas con los Hawaiianos y aprendían de su forma de leer y entender las olas, intercambiaban historias y elaboraban ideas sobre formas, tablas y estilos… de entre esos jóvenes isleños había uno que destaca por su forma de surfear. Era el joven Rabitt Kekai, Su surf con las tablas Hot Curl del momento, era muy vivo, rápido y dinámico. Muchos, entre ellos el propio Quigg, consideran a Rabitt, el precursor del estilo que se llamaría posteriormente Hotdogging.

En California y a principios de los cincuenta, con la quilla ya implantada cómo un elemento principal en el diseño de las tablas que permitía hacer ligeras correcciones de rumbo sobre las olas, Quigg, Kivlin y Simmons siguieron explorando y mejorando los diseños de tablas. En aquella época el surf despertó el interés de una serie de mujeres, entre las que estaban la futura esposa de Quigg. Para ellas, las tablas que se usaban entonces eran demasiado pesadas y difíciles de mover, así que Quigg y Kivlin se pusieron manos a la obra y hicieron unas tablas específicamente pensadas para las chicas. Tablas más cortas, con algo más de rocker, de formas más estilizadas y por tanto más ligeras. Las Malibu Chips, cómo se las conocería desde ese momento, fueron otro de los elementos que influyeron en el cambio de rumbo que estaba tomando el surfing a principios de los cincuenta.

malibu chip

La Malibu Chip se llamaba así porque recordaba a una patata frita,

En 1950, Les Williams, uno de los surfistas que dominaba Malibu por aquel entonces, sintió mucho interés por esas nuevas tablas más cortas y ligeras y decidió tomar prestada la tabla de Aggie Bane, la chica de Quigg. En el agua la tabla era rápida y ligera, mucho más que las que estaba acostumbrado a surfear y no tardo nada en empezar a exprimir los movimientos que ese nuevo shape le permitían hacer… uno de eso movimientos era un giro de casi 180 grados para volver a la espuma, un cambio de dirección que nadie hasta el momento había podido hacer. Ese giro, posteriormente llamado CUTBACK, abría nuevas posibilidades de aprovechamiento de la ola, y Les se pasó al Malibu Chip sin pensárselo dos veces… Los avances de Quigg, Kivlin y Simmons siguieron pero su modelo de tabla no tardó en implantarse en el lineup y toda una nueva generación de surfistas empezaron a coger olas con esas nuevas tablas y con esa nueva capacidad de exprimir las olas y surfear cada vez más cerca de la rompiente.

Les Williams, el "inventor" del CutBack

Les Williams, el “inventor” del CutBack

Otra de las tablas que Quigg fabricó, ésta vez para Bev Morgan (todo un personje al que en algún momento podríamos dedicar un artículo), llegó a manos de un chavalillo de 13 años, casi 14 que ya estaba destacando entre los surfistas más veteranos. Ese chiquillo se llamaba Phil Edwards y la tabla que consiguió de Bev, era un Chip de 8’ que había pasado por las manos de un Greg Noll que se ganaba los dólares repartiendo periódicos.

Fue en 1953, cuando en Dana Point durante un swell de verano, Phil se convirtió en el estándar por el que se medirían los demás. Tras surfear una ola que parecía imposible, girar a media pared para volver a la rompiente, volver a girar la tabla y caminar hasta el nose, Phil se convirtió en el héroe del momento.

El Cutback, se convirtió en una de las maniobras clave del nuevo surf. Junto al Bottom Turn y el Top Turn es uno de los tres giros indispendables del surf y desde su implantación a principios de los cincuenta ha sufrido algunos cambios básicos en forma y estilo, siempre ligados esos cambios a la evolución de las tablas y la forma de surfear.

En cuatro palabras y para describir la maniobra de una forma sencilla, podríamos decir que el CutBack es un giro de 180 grados (tanto en frontside como backside) que lleva al surfista a volver hacia la rompiente o cresta de la ola que es dónde se encuentra el punto de energía óptimo.

Hoy queremos hablar por eso, de un cutback en especial, de una maniobra clásica y sus variantes, una maniobra que en un principio definió el estilo californiano, el DROP KNEE TURN o DROP KNEE CUTBACK.

Phil Edwards fue uno de los pioneros de esta variante del cutback en la que la pierna de timón, la pierna trasera se reposiciona para ejercer la presión no con toda la planta del pié si no sólo con el tercio anterior. El posicionamiento del pie obliga a la rodilla a flexionarse para ejercer la presión necesaria sobre la cola de la tabla para trazar este giro.

Esta maniobra la vemos con mucha frecuencia en videos y películas finales de los cincuenta y los sesenta. Fain, Weber, Carson, Doyle, Dora. Todos ellos aportaron a la maniobra su propia interpretación. La forma de arquear el tronco, la colocación de las manos, la cantidad de fuerza ejercida sobre la cola, todo son detalles que identifican el giro y lo hacen único para cada surfista. Hoy en día podemos ver todos esas interpretaciones del giro, reinterpretadas por las nuevas generaciones, el Giro funcional y limpio de Phil Edwards por ejemplo en la forma de entender el giro de Tudor, o Weber en Kegel.

Descompongamos los movimientos básicos del giro para entender un poco mejor cómo se ejecuta y cómo se enlaza el giro con el cros stepping y así podremos entender también una versión más moderna del giro que es muy popular en nuestras costas.

El Cutback es una maniobra que se realiza en un momento en que la pared de la ola empieza a aplanarse, o a perder fuerza, ya sea por el propio avance de la ola o porque nos hemos adelantado demasiado y alejado demasiado de la cresta. Desde la posición de trim, en el punto dulce de la tabla quizás es necesario dar un paso cruzado hacia la cola de la tabla antes de empezar a girar, de esta forma el pie trasero o pie de timón debe quedar sobre la quilla. En ese momento es cuando se levanta el talón del pie trasero, colocando el tercio delantero de la planta del pie en el lado del stringer hacia el que vamos a realizar el giro. Este posicionamiento del pie se acompaña con una ligera genuflexión, un arqueado del tronco en la dirección del giro y un acompañamiento del movimiento con los brazos. Así es y así se ejecuta el Drop Knee Turn.

La versión más moderna a la que me refería antes es la que llaman Reverse Drop Knee Turn y se dice que surgió o se realizó por primera vez por un error de calculo en el cros step hacia atrás. Al no calcular correctamente ese paso, el pie delantero quedó detrás sobre la quilla, obligando al surfista a realizar el giro desde esa posición.

La dinámica es la misma, pero la posición del cuerpo queda más forzada y menos estética y tiene un pequeño problema añadido, y es que el pie trasero, el pie que debe ejercer la fuerza en el giro, no es el pie fuerte, que suele ser nuestro pie de timón.

Gracias por leer.