Una pequeña historia de Malibú

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Juan_Rodríguez_CabrilloEn Septiembre de 1542, el explorador español Juan Cabrillo a bordo del San Salvador, atracó en una pequeña bahía de la costa de California para repostar agua dulce. Era una pequeña punta de tierra que entraba al mar, rodeada de áridas colinas y cañones en la que se encontró a una tribu de nativos que vivían de la pesca. Llamó a aquel pedazo de tierra de la nueva California, el Pueblo de las Canoas. Los Chumash, la tribu que desde hacía siglos vivía allí llamaban al lugar HUMALIWU, que se traduce cómo „El Lugar Donde las olas suenan fuerte“

Nosotros hoy en día, lo conocemos como Malibú.

Ese nombre, esa playa, esa ola, es un referente anclado en el imaginario colectivo cómo la Meca del surf, la meca del Longboard. El lugar en el que tuvo lugar la primera revolución del surf moderno. Es innegable la importancia que ese pedazito de playa del condado de los Angeles ha tenido en el desarrollo y la implantación de la cultura surf y por eso considero importante dedicarle un pequeño espacio en el blog. De hecho, siempre me ha fascinado la conexión de California con España y creo que es interesante adentrarse en esa parte de la historia. No me extenderé demasiado pero me gustaría hacer tres pinceladas sobre Malibú, desde su descubrimiento hasta la segunda guerra mundial.

200  años después de que Cabrillo estableciera el primer contacto con los Chumash de aquella parte de la inexplorada California Alta, y bajo el reinado de Carlos III, se dió orden de colonizar aquella parte de la entonces llamada Nueva España.

En 1767, se ordenó el establecimiento de las misiones en la Alta California con la misión de cristianizar a los salvajes y convertirlos en ciudadanos españoles. Detrás de la coquista y anexión de las tierras de nueva California a la corona Española había también un interés por evitar que otra potencia del viejo mundo como Rusia, se hiciera con esa parte de la costa del nuevo continente. De la colonización de aquellas tierras estuvo al mando el Franciscano Mallorquín Fray Junípero Serra que sería quien con su sitema de Misiones se encargó de la primera división y compartimentación de California, fundando primero, en 1769, la misión de San Diego de Alcalá.

Las misiones sirvieron cómo punto de partida para el crecimiento social y económico de California.

frederick_hastings_rindge_300Hacía 1821, las tierras de las Misiones pasaron a convertirse en Ranchos y la gestión de las tierras cambió de manos religiosas a manos privadas. Ahora las tierras las repartía y vendía el gobernador y Malibu-Topanga fue comprada hacia finales de 1891 por un rico escritor y hombre de negocios llamado Frederick Hastings Rindge. Éste guardó el lugar y luchó contra el estado de california durante años para evitar que la línea de ferrocarril pasara por sus tierras. Rindge murió en 1905 y su viuda, continuó con su lucha por proteger el Rancho, hasta que en 1929 el Estado de California ganó un juicio por el cual tenía derecho a construir y desarrollar la zona. Rindge no tuvo más remedio que dividir sus tierras y permitir la construcción de lo que se convertiría en la Pacific Coast Highway.

La hija de los Rindge, Rohda heredó parte de las tierras, ella y su marido el Sr. Adamson, construyeron su residencia muy cerca de lo que ahora es surfrider Beach y fueron los responsables de levantar el ahora famosísimo muro sobre el que todo tablonero sueña apoyar su tablón alguna vez. La familia Rindge/Adamson creó en Malibu una fábrica de cerámica que curiosamente se dedicaba a la fabricación de elementos decorativos y de construcción de estilo „hispano-morisco“ La fábrica fue durante muchos años el motor económico de la zona.

Pese a todas las luchas por la tierra, el verdadero tesoro de aquel pedazo de la costa californiana estaba un poco más al oeste de la línea dónde el pacífico abraza a la tierra, allí, en la punta dónde el pequeño arroyo de Malibu forma una laguna antes de entrar al mar, rompía durante todos esos años y sin que nadie le prestara atención una ola perfecta, la que hacía ese sonido por el que los Chumash habían nombrado ese rincón y que se convertiría en el epicentro de un fenómeno planetario. El surf.

En septiembre de 1926, Tom Blake fue de los primeros en surfear esa perfecta ola. Junto a Sam Reid tuvieron el valor de colarse en una por aquel entonces todavía propiedad privada y lanzarse a surfear las olas pies con sus tablas de madera. La influencia de Blake en el surf fue mucho más allá, entre 1925 y 1935, fue de los primeros en fabricar tablas con fines comerciales, fue el primero en usar una quilla, en construir una carcasa acuática para una cámara de fotos y consiguió que el surf tuviera su primer hueco en la prensa cuando National Geographic publicó una serie de fotos que Blake había hecho en Waikiki…. Después de su primera ola en Malibu, el lugar empezó a hacerse un hueco en la comunidad de surfistas de Santa Monica y poco a poco fue atrayendo a más y más personajes que con sus contribuciones impulsarían al surf, poco a poco hacia la era moderna.

En los años 30, el surf ya se había establecido en Califonia, San O’Nofre, al sur del condado de Los Angeles era ya el lugar de referencia para la pequeña comunidad de surfistas que se movían con sus coches y tablas de madera. San O’Nofre era por decirlo de alguna forma, la réplica continental de la venerada Waikiki Hawaiiana. El surf que allí se desarrollaba era bastante conservador en cuanto a forma y estilo. En cambio, un poco más al norte, en aquel pequeño cabo llamado Malibu, se empeza a cocinar una nueva forma de interpretar el surf de las islas. Se estaba continentalizando el arte surfear. Aunque la playa era todavía de propiedad privada, empeza a haber surfistas, que cómo Pete Peterson, se colaban con sus tablas y se lanzaban a las olas aún a riesgo de ser perseguidos por los pistoleros de Rindge que cuidaban aquella preciosa y privada propiedad con muchísimo celo.

Después de la depresión del 29 y antes de la segunda guerra mundial, Malibú vivió una pequeña época dorada en la que la costa fue cambiando. California durante aquella década post depresión vivió en una pequeña burbuja y la economía y vida social no fue tan afectada como la de otros estados, el petroleo, la agricultura y Hollywood crearon una economía relativamente sólida y que atrajo a muchos inmigrantes de otros estados. California volvía a ser la tierra prometida.

Durante aquellos años, Gard Chapin, Bud Morrisey y Dave Sykes eran los reyes del lugar, sus estilos sobre las olas, servirían de inspiración y punto de partida a la nueva hornada de surfistas que poco a poco empezaban a llegar a este escenario sin igual. Chapin marcaría la diferencia, con un estilo más agresivo. Fue de los primeros en romper con el tradicional Trim y empezar a girar y mover la tabla.

En aquella época las propiedades de los Rindge en Malibu se fueron vendiendo poco a poco, a veces era el estado el que compraba parcelas, otras eran inversores o particulares. La playa se fue abriendo poco a poco y el acceso a la misma permitió que la primera comunidad de surfistas de Malibu se empezara a asentar.

Con la llegada de la segunda guerra mundial el tema volvió a cambiar drásticamente. La amenaza de submarinos japoneses en la costa Californiana hizo que la linea de defensa costera se endureciera. Los guarda Costas instalaron su centro de operaciones en Malibu y se reforzó el muro que se había construído a principios de los años 30. El alhambre de espino y los guardias custodiaban el lugar. Malibu volvía a estar fuera del alcance de la gran mayoría y sólo los más osados se atrevían a desafiar la vigilancia para surfear allí.

Pero eso no mantenía alejados a ese primer grupo que ya había plantado allí su bandera y habían convertido Malibú en uno de los picos de referencia del sur de California. De hecho, aquellos primeros años son fundamentales para el desarrollo del surf tal y cómo lo conocemos hoy en día y merecen una dedicación exclusiva.